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miércoles, diciembre 10, 2008

La entrada más ajetreada jamás contada sobre las compras de regalos navideños

No hay nada como la satisfacción de regalar el regalo perfecto a un ser querido. Pero la compra de obsequios para la temporada festiva a amigos y familiares puede ser estresante, especialmente si esperas al último minuto. Hay que empezar las compras temprano, ciertamente ya deberías haber comenzado, poner atención a lo que los destinatarios tienen en su lista de deseos, y seguir estos consejos para unas compras de temporada sin problemas:
-"Navegar" antes de comprar. Internet se ha convertido en una herramienta poderosísima para eliminar los dolores de cabeza de las compras para la temporada festiva. Creando una lista y la recopilación de ideas de regalos potenciales en Internet antes de ir a las tiendas, podemos ahorrarnos numeroso tiempo perdido en vagar sin rumbo por los pasillos de mil centros comerciales, abrumadas por tantas opciones. La navegación por Internet puede ayudarte también a explorar tus opciones y hallar ideas únicas de regalos que no se encuentren en lo convencional. Investiga y confecciona una lista, y verás que puedes hacer todas las compras en una o dos "excursiones". Con los altos precios de la gasolina y los estacionamientos abarrotados, menos tiempo de compra equivale a menos frustraciones.
-Regalos originales. Si la idea de regalar lo de siempre te aburre hasta las lágrimas, piensa creativamente este año. Seguramente que no te equivocarás si eliges algo único y que esté de moda. Planificando con tiempo y hallando -en su caso- las tallas que debes comprar, se puede proporcionar un regalo único y especial.
-A divertirse, y sin preocupaciones. Si no encuentras el regalo perfecto, no te preocupes. La mayoría de las tiendas ofrecen posibilidades de devolución o créditos con respecto a artículos no usados. Infórmate acerca de la política de la tienda antes de comprar, para que no haya sorpresas desagradables si necesitas hacer un cambio. Además, para contribuir a una devolución más fácil, pide siempre un recibo del regalo. Y, sobre todo, ¡diviértete! El acto de regalar debe ser una experiencia agradable, y no un motivo de estrés.
Y es que la temporada más maravillosa del año puede transformarse fácilmente en la más temida para nosotras, quienes nos estremecemos con la idea de ir en pos de los regalos navideños. Cuando vemos las multitudes que pueblan los centros comerciales y tiendas, nos dan ganas de correr en dirección opuesta. Antes de renunciar a la posibilidad de comprar con tranquilidad, considera todas estas formas que te cuento para no perder la cabeza y adquirir los obsequios más convenientes para todos y cada uno de los componentes de tu lista. Sigamos:
-La comodidad es primordial. El "uniforme" adecuado puede garantizar tu comodidad, y hacer más agradable la sesión de compras. Dependiendo de dónde residas, podría hacer un poco más de frío cuando salgas de tiendas. Pero no lleves un abrigo pesado. Las tiendas repletas de compradores pueden estar atestadas y ser calurosas, y acabarías cargando el abrigo porque la temperatura es demasiado alta para usarlo. Considera varias camisas o blusas de manera que puedas quitártelas hasta llegar al nivel de comodidad adecuado. Además, las camisas, o incluso una chaqueta de lana con cierre frontal de cremallera son menos engorrosas que un abrigo largo. Además, usa calzado cómodo. Los atléticos son quizás la mejor opción. Si tienes en proyecto comprar en horario de almuerzo o después del trabajo, lleva una muda de ropa y zapatos para cambiarte, y lograr así la ligereza necesaria para una jornada de compras relativamente feliz.
-Descansa. Si vas a dedicar el día a un maratón de compras, programa descansos en el mismo. Puede ser un almuerzo de una hora, una pausa para tomarte un café, o ver una película en el cine del centro comercial. Una simple parada de vez en cuando puede hacerte recuperar energías y motivarte a seguir comprando.
-No salgas de compras con el estómago vacío. Muy pocas pueden concentrarse cuando tienen apetito, por lo que asegúrate de comer algo antes de salir. Lleva contigo barritas energéticas u otras meriendas que puedas comer andando, en caso de sentir hambre durante la jornada de compras. Recuerda rehidratarte con agua embotellada o algún zumo. Las tiendas climatizadas pueden deshidratar el cuerpo con gran rapidez.
-Trata de no ir de compras en horas de gran afluencia de público. Si quieres ir de compras cuando no haya tanta gente, trata de reprogramar tu calendario y vete de tiendas en horario de comidas, temprano en la mañana o tarde en la noche, cuando la concurrencia es menor. Esperar a que los niños salgan de la escuela o en horas pico del fin de semana pudiera acabar con tus nervios. Llevar algo de comer al trabajo y salir de compras en hora de almuerzo ayuda a evitar las multitudes. Lo mismo se aplica a comprar víveres o hacer otras gestiones.
-Divide las misiones de compras. Las familias pueden dividirse las responsabilidades de compras entre sus miembros, y hacerlo por separado, para luego encontrarse en un punto y hora determinada. Esto hará que todos empleen menos tiempo a la tarea.
-Si tienes pequeños, deja los niños en casa. Aunque podría ser hermoso llevarlos contigo, los infantes y parvulitos se abruman e irritan fácilmente en las compras navideñas (y en las que no son navideñas). En vez de hacer frente a una situación que te obligue a interrumpir tan importantes compras, contrata a una niñera, o pídele a un familiar que te cuide los niños para poder comprar sin interrupciones, y sin la molestia de lidiar con biberones, cochecitos y rabietas.
-Visita tiendas más lejanas. Si los establecimientos más cercanos están siempre hasta los topes, investiga qué tiendas o almacenes están fuera de los caminos habituales. Luego dedícale un día de paseo para disfrutar del paisaje y compra en sitios que no estén tan atestados de gente. Quién sabe, tal vez ese recorrido pueda convertirse en una agradable tradición anual.
-Invierte en un carrito de compras. Cualquier cosa con rueditas te servirá, ya sea un carrito de metal o uno de lona. Busca carritos plegables para que quepan en el maletero de tu coche, los cuales están a la venta en tiendas de descuento o de artículos para el hogar. Esta simple herramienta puede ser muy valiosa para llevar contigo todas tus compras. También te deja las manos libres para inspeccionar los artículos en las estanterías y mostradores. ¿Cuál es la alternativa? Pues, brazos cansados y abrumados con el exceso de bolsas y paquetes.
-Haz tus compras con anticipación. Aunque tal vez no te agrade, hacer tus compras con antelación a la temporada navideña te puede ahorrar muchos dolores de cabeza. Compra los artículos que encuentres cuando vayas de compras por otros motivos. Y si eres ambiciosa, envuélvelos de paso. Cuando llegue el día, ya tendrás regalos para todos, y tiempo de descanso y relajación. Propóntelo como una resolución de compras para el próximo año si eres de las que aún no te has movido ni un ápice para comprar ya los regalos. ¿A qué estás esperando? ¡Ya vas con mucho retraso!
Por cierto, aunque toda mamá piensa que la sonrisa de su hijo al abrir los regalos navideños es genuina, hay muchas posibilidades de que algunas de esas sonrisas merezcan un premio Oscar, debido a que los niños, por naturaleza, son propensos a husmear entre los obsequios en un intento por ver qué presentes les han reservado para la temporada. Las madres que se inquietan por este juego al escondite en los días previos a las festividades, saben bien que el ocultamiento de los regalos es un componente vital para garantizar el elemento de sorpresa, a la hora de que los niños rompan el envoltorio de sus respectivos obsequios. Para quienes se inician en este juego, esas mamás primerizas, o para actualizar ideas de cómo evitar que los niños den con los regalos, estos consejos finales te serán extremadamente útiles:
-Envuelve los regalos en el centro comercial. A menos que dispongas de tiempo para envolver inmediatamente los presentes en cuanto llegues a casa, pide que te los envuelvan en el centro comercial o tienda donde los compraste. Como los niños saben que sus mamis pueden detectar cuándo han tratado de husmear a través del papel de regalo, serán menos propensos a meter las narices en un paquete previamente envuelto.
-Sustituye las bolsas con identificación de tiendas por otras sin rotular. Llevar regalos a la casa en bolsas identificables con el logotipo de una tienda puede revelarles a los niños lo que se les regalará en la época navideña. ¿Qué otra cosa se puede comprar en una juguetería? Una buena forma de mantenerlos en la incógnita es sustituir las bolsas de jugueterías o tiendas por departamentos por otras sin rótulo alguno.
-Haz buen uso de la altura. La mayoría de los niños son más pequeños que los adultos, por lo que la colocación de los regalos sin envolver donde sólo los adultos de estatura considerable puedan alcanzarlos o verlos, es un recurso tremendamente efectivo. Para evitar que los niños puedan lesionarse mientras tratan de subir a esos sitios cuando tú no estés presente, esconde los regalos en lugares más altos cuando los niños no estén en casa.
-Mientras más pequeño sea el regalo, menor será el sitio donde ocultarlo. Los pendientes para la hija, o incluso el videojuego para el niño se pueden ocultar en un viejo abrigo o cartera que ya no uses. Por supuesto, no te olvides de cada escondite a la hora de guardar los obsequios. Parece una tontería, pero pasa con bastante frecuencia que luego perdemos el norte y no recordamos dónde diantres escondimos el regalito. Algunos llegan a aparecer años después.
-Usa la oficina. Un sitio fuera del alcance de los niños es tu oficina o lugar de trabajo. Si dispones de espacio en ese sitio, deja allí los regalos hasta que tengas tiempo para envolverlos, o llegue la hora de llevarlos a casa.
-Sé creativa. Los niños pueden llegar a ser insistentes en su búsqueda de regalos, por lo que los padres deben compartir esa misma fuerza de voluntad en lo tocante a ocultarlos. Prueba a esconderlos bajo el fregadero o en el desván. Como la mayoría de los niños no tiene acceso a esos lugares sin supervisión, seguramente no se arriesgarán a un castigo por estar buscando el escondite de sus regalos.
-Pide ayuda a otras personas. Usa el garaje o los armarios de un familiar como escondite, asumiendo siempre que el mismo no tiene niños. Si este año vas a regalarle una bicicleta a tu hijo o hija, pídele a un amigo o familiar que te la guarde en el garaje hasta que llegue el gran día. Si no tienes esta opción, trata de ver si puedes recogerla en una fecha posterior en la tienda donde compraste el regalo.
Feliz día de compras. ... ... ... Esto, un consejito más:
-Reduce la lista. Si bien pudiera parecer una costumbre hacerle a cada persona conocida al menos un pequeño obsequio cada año, no lo es. Una tarjeta alegórica es suficiente para aquellas personas a quienes no ves con frecuencia, o a amigos con quien no tienes mucho contacto. Reserva el dinero para las personas con quienes sostienes relaciones regulares. Y si puedes, paga siempre en efectivo. Este es quizás el mayor problema que confrontamos en las compras navideñas: cargárselo todo a "la plástica" y pagar después. Si tienes dinero en efectivo para comprar un regalo, úsalo, pues no hay tasa de interés aplicable a las compras en efectivo. Cuando usas la tarjeta de crédito, estás reconociendo esencialmente que pagarás mucho más por un artículo que si usaras simplemente el dinero de bolsillo. Las cuotas de interés se acumulan con rapidez, y si no se paga inmediatamente una deuda de tarjeta de crédito, el interés seguirá creciendo continuamente. Sin embargo, pagar en efectivo equivale a que no tendrás que preocuparte de que el buzón se te llene de cuentas por pagar cuando llegue el mes de enero y su famosa cuesta. No dejes que el endeudamiento se convierta en una tradición navideña como los villancicos o la decoración del proverbial arbolito o belén. La mayoría acabamos debiendo cierta cantidad de dinero una vez que la temporada festiva se termina. Y, si no somos precavidas, estaremos pagando esa deuda cuando llegue esta misma época, pero al año siguiente. Así, si tienes que usar la tarjeta, y dispones de más de una para elegir, usa la que impone una tasa menor de interés. Si necesitas hacer más de una compra y tienes varias tarjetas, trata de limitarte a una por transacción. Y el mejor consejo con respecto a las tarjetas de crédito es: si tienes que depender de las mismas para comprar, paga la deuda en su totalidad en cuanto te llegue. Así evitarás definitivamente la acumulación de interés.
Ahora sí, feliz día de compras.

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